Por qué cobramos por sprint, no por hora
La facturación por hora premia a los lentos. Por proyecto premia a quien promete de más. Los sprints de dos semanas premian la única cosa que importa: entregar algo.
Tres modelos de pricing. Un único resultado que importa. Veamos los incentivos.
Por hora
La facturación por hora te paga por gastar horas. Cada hora es ingreso. El developer lento gana lo mismo por hora que el rápido — y a lo largo del proyecto, el lento gana más. Peor, el cliente paga por el tiempo de pensar, debugar, aprender, estar en reuniones. La mayor parte del cual no debería subsidiar.
Precio fijo
Precio por proyecto invierte el problema: ahora el estudio quiere entregar lo más rápido posible, aunque la calidad sufra. Lo primero que cae son los tests. Lo segundo la documentación. Lo tercero las partes que el cliente no pidió explícitamente pero necesitaba.
Los dos modelos ponen a cliente y estudio en lados opuestos de la mesa.
Sprint
Vendemos sprints de dos semanas a una tarifa fija de equipo senior. Cada sprint, el cliente recibe: un scope acordado a la entrada, una entrega a la salida, y una retro escrita que lista lo que queremos hacer el próximo sprint y lo que cortaríamos.
Al final de cada sprint, el cliente puede parar. Marcharse. Llevarse lo que construimos, el código, la marca, las entregas. No trancamos nada.
Por qué funciona
Dos razones. Primera, el cliente ve velocidad semanalmente. Sabe por qué está pagando. Segunda, nuestro incentivo es entregar limpio lo suficiente para que el siguiente sprint vaya más rápido — no estirar trabajo por ingreso.
El modelo también nos fuerza a hacer scope sin compasión. Un sprint de dos semanas no esconde un build de seis semanas. Decimos no al scope creep en la reunión de planificación, no en la fecha tope.
La parte honesta
Esto no es correcto para todo el mundo. Clientes que quieren precio fijo para algo totalmente especificado — los mandamos a una agencia de precio fijo. Clientes que quieren developers contratados por hora — lo mismo. Trabajamos con founders que quieren entregar algo cada dos semanas y confían en el proceso. Forma distinta.